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lunes, 27 de junio de 2016
12 PASOS
1.- Admitimos que éramos incapaces de afrontar nuestra adicción, y que nuestra vida se había vuelto ingobernable.
2.- Llegamos a creer que un Poder Superior podía devolvernos el sano juicio.
3.- Resolvimos confiar nuestra voluntad y nuestra vida al cuidado de Dios, tal como lo concebimos.
4.- Sin miedo hicimos un minucioso inventario moral de nosotros mismos.
5.- Admitimos ante Dios, ante nosotros mismos y ante otro ser humano, la naturaleza exacta de nuestras faltas.
6.- Estuvimos enteramente dispuestos a que Dios eliminase todos nuestros defectos de carácter.
7.- Humildemente pedimos a Dios que nos quitase nuestros defectos.
8.- Hicimos una lista de todas aquellas personas a las que les hicimos daño, y estuvimos enteramente dispuestos a reparar el mal que les causamos.
9.- Reparamos directamente el daño causado, siempre que nos fue posible, excepto cuando el hacerlo perjudicaría a ellos o a otros.
10.- Continuamos haciendo nuestro inventario moral, admitiendo nuestras faltas inmediatamente.
11.- Buscamos a través de la oración y la meditación mejorar nuestro contacto consciente con Dios, tal como lo concebimos, y le pedimos la capacidad para reconocer Su voluntad y las fuerzas para cumplirla.
12.- Habiendo obtenido un despertar espiritual como resultado de estos pasos, tratamos de llevar este mensaje a otras personas y a practicar estos principios en todas nuestras acciones.
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